Estuve ausente por un tiempito, no cumplí con mi promesa de escribir los viernes, me desconecte, no por mucho tiempo pero desconexión al fin… la necesitaba, para volver.

LLegue hace dos días de New York, como dije en mi último post un lugar que me es sumamente familiar y sin embargo cada viaje encuentro algo nuevo, distinto, desafiante. Es una ciudad vibrante, en continuo movimiento, permanentemente reconstruyéndose, vieja y nueva a la vez,

No recuerdo una vez que la haya visitado y no haya tenido que atravesar andamios, construcciones, grúas por paisaje , barrios nuevos y sin embargo el landscape al atardecer o con todas las luces encendidas sigue siendo siempre el mismo, hermoso, cercano y lejano a la vez.

Tenía una lista de lugares para visitar y creo que no dejamos casi ninguno por hacer…desde zonas nuevas de la ciudad, incursiones por la gastronomía, visitas a museos, a lugares de juegos, hamburguesas imposibles de comer de un bocado, hasta encuentros familiares, compromisos,eventos sociales y reencuentros .

Me sorprende cada vez que viajo a esta ciudad como en el medio del caos y el barullo uno encuentra rincones de absoluta paz, plazas y callecitas que nunca recorrimos, negocios de cosas que nunca imaginamos, exposiciones de artistas que nunca escuchamos.

New York sorprende siempre, nos sorprende, nos lleva a ser niños de nuevo y maravillarnos ante lo desconocido desde un helado gigante lleno de golosinas, imposible de comer pero hermoso para mirar, hasta una estructura como la de Hudson Yards, en color gold rose que nos obliga a mirarla constantemente y sacarnos fotos desde todos los ángulos posibles.

Fue un viaje distinto, con mucha incertidumbre al principio, un viaje de mucho reencuentro, de mucha emoción compartida, de besos y abrazos, de compartir de una manera distinta. Fue un viaje muy pensado, muy meditado que fue pasando por diferentes configuraciones a medida que se acercaba.

Estoy feliz de haberlo hecho, estoy feliz de haberlo compartido con todos los que saben que fueron parte del mismo, desde los que viajaron físicamente conmigo hasta los que me acompañaron en pensamiento, mensajes, whatsapp y llamadas.

Como me pasa mucho en el último tiempo, siento que estuve donde tenía que estar y como siempre…. Vuelvo, vuelvo a lo mio, a lo que me gusta, a lo que me hace feliz, a mi ciudad, mi casa y mis afectos….

Gracias a todos…. no es necesario dar nombres… Los que son parte de mi mundo los saben ….