Estoy viajando hoy a New York, un destino que conozco como la palma de mi mano pero que siempre tiene algo nuevo y distinto para ofrecer.

Es un viaje diferente, y no porque decidí visitar lugares a los que nunca fui como Morgan Library o el Whitney Museo o lugares nuevos en el ´paisaje de la ciudad como es Hudson Yards, sino porque yo viajo desde un lugar distinto.

Durante mas de 30 años viaje a New York a visitar familia, a bat mitzvot, casamientos, brit mila o alguna fiesta judía. En cada viaje que hice, sola o acompañada compartí cenas de shabat, desayunos, almuerzos o brunch con sobrinas, salidas al teatro con mi cuñada … en fin, New York tiene para mi ese sabor de la familiaridad.

Es la primera vez que voy a viajar desde mi separación. En este último año hice muchísimos viajes, en grupos, sola, cortos, largos, de cabotaje, a destinos exóticos. Mis compañeros de teatro me llaman a veces la hormiguita viajera, mi hijo menor me pregunta si estoy de paso por Buenos Aires, pero new York no…es un pendiente. Es la primera vez que vuelvo a New York. El año pasado no se si casual o intencionalmente no viaje por esos pagos.

El año pasado, en marzo abril, después de viajar a Polonia en el marco de Marcha por la vida aterrizaba en Israel.

 No se si todos saben pero viví en Jerusalén en mi época de universidad, en pleno noviazgo. Podría decir que la mayoría de mi historia de amor del pasado transcurrió en Israel. Cuando estaba aterrizando el año pasado en el aeropuerto Ben Gurion sonaba en mi iPod la canción de Idan Rachel: Magalim , Maaagalim. Traducción: Círculos.

Yo estaba escribiendo en mi anotador y sentí que no era casual que sonara esa canción. Era como si algo o alguien o yo misma me estuviera diciendo que el circulo que había empezado hacia tantos años, se estaba cerrando. Que era necesario volver para cerrar un ciclo.

Me encontré con casi todos mis amigos de mi juventud, con Marisa de mi escuela primaria y secundaria, con Silvina mi primera amiga de la universidad, con Mónica, amiga rosarina con la que nunca perdimos vinculo, con Dror uno de los hombres mas buenos mozos que conocí, el típico israelí que solo verme me dijo:

-la edad me sentó bien, sigo tan jatij como siempre no? Y me dio un abrazo que me hizo sentir que el tiempo no había pasado.

Y finalmente con Amnon, con quien compartí una charla de tres horas, una especie de conversación de coaching del amor (ya que a eso se dedica) en hebreo sin sentir que el tiempo pasaba. También nos despedimos con un abrazo y un consejo:

-empeza a definirte desde vos. Hasta ahora te definías por tus vínculos, empeza a ser vos misma.

Hay quienes pueden pensar que me expongo demasiado al poner esto en palabras y en un blog público. Yo siento que es parte de mi proceso de ser auténticamente yo…

Vuelvo a New York, en otro estado, con otros proyectos, reencontrándome con personas que quiero y forman a pesar de todo parte de mi vida. Elijo volver, a cerrar un círculo y decidir qué cierro y que abro. Hay que cerrar pasados para poder abrir futuros….

Maagalim, Maaagalim…. Ciclos de vida.