Decidí reunir en este blog viajes y sensaciones anteriores… . Aparentemente es muy fácil, se trata de recopilar notas viejas , transcribirlas , adjuntar algunas fotos y editarla todo con una fecha anterior a la de hoy, reconstruyendo en que año viaje a ese destino.

Error, no es tan sencillo. la operatoria parece fácil y sin embargo hay tanta emoción, recuerdo, reflexiones y distorsiones de lo que fue, de lo que es que hay momentos en que me cuesta reconocerme.

Recien me ocupe del viaje a Marruecos, creo que fue uno de los primeros en que hubo una recomposición familiar, en los que Dana decidió no participar y hacer un camino propio. un viaje que la llevaba a otro lugar. no se trataba de un destino, sino de otra manera de transitar lo familiar.

Me reconozco poco en la manera de escribir pero me veo reflejada en lo esencial, en tratar de mirar con otros ojos, abrirse a otra cultura, entender que es lo que el otro quiere y no quiere mostrarnos.

Me acuerdo que en ese viaje cada vez que intentaba sacar una foto a alguna persona se daba vuelta, o se iba o incluso en alguna oportunidad que robe una foto me hicieron algún mal gesto. Creo que en ese momento no era tan respetuosa como ahora o no entendía qué le podía o no molestar a la persona. Después me enteré que a los marroquíes no les gusta que les saquen fotos, se sienten expuestos. Quizás si hubiera pedido permiso me hubiese enterado antes. En India les encantaba, es más, una vez que yo sacaba me pedían ellos sacarse alguna foto conmigo. diferentes, modos, diferentes culturas, diferente yo cinco años después.

El chofer que nos llevaba de un lado a otro me dijo una de las frases que mas voy a recordar. Ibamos viajando en ruta, le preguntamos a que hora íbamos a llegar, o cuanto tiempo de viaje teníamos nos contestó:Ustedes los occidentales tienen los relojes, nosotros tenemos el tiempo, tenemos todo el tiempo que necesitamos.

Dos días más tarde en una caravana montados en camello por el desierto del Chebi ( la única parte del Sahara que está en territorio marroquí) el guía, después que le preguntamos cuánto faltaba para llegar nos dijo: cuando lleguen se van a dar cuenta, disfruten el paisaje, disfruten el momento. Vamos a llegar cuando llegue el momento.

Pasaron cinco años, me sigo acordando de esas respuestas, me sigo preocupando por la importancia que le damos a lo que va a llegar, a lo que viene después ,en lugar de estar en el presente, en el ahora.

Cinco años y mucha experiencia después, empiezo a entender el mensaje, el único momento que hay que vivir es el presente. Hay que aprender a soltar el pasado, con lo bueno y lo malo, fue, es lo que nos permitió llegar a este momento pero no podemos quedarnos estancados en el , o viviendo de su sombra. El futuro es una dimensión incierta, no sabemos qué nos depara. Vivir con el tiempo, no con el reloj, vivir en el tiempo, en el tiempo presente.

Me encanto esta frase que leí: el pasado y el futuro son fantasmas que nos arrastran hacia el sufrimiento, el miedo, la preocupación y el lamento. Vivi el presente!!

Quizás por eso es tan difícil recrear posteos anteriores, recrear lo que paso cuando uno ya es otro.

Igual lo voy a seguir haciendo, para que quede un registro, una memoria.