Salimos de Chennai después de desayunar, intente probar cosas diferentes pero recordé porque siempre vuelvo a la tostada con manteca… el bendito picante, todo es picante , entonces sigo con mi café con leche, mi tostada con manteca, el huevo duro y un smoothie de mango.

Después de viajar una hora y media llegamos a Mahabalipuram, un complejo de mas de 30 templos excavados en piedra, una colección de esculturas monumentales al aire libre, una belleza que las fotos no alcanzan a reflejar. Cada uno de los templos esta lleno de grabados de historias de la mitología hinduista. El guía nos cuenta una a una, interesantes, infantiles, ejempificadoras. Los hinduistas dicen que tiene mas de treinta millones de dioses, muchos son reencarnaciones de divinidades anteriores, pero los mas importantes son tres: Brahma , el dios de la creación, Vishnu el dios destructor y Shiva la diosa de la protección.

Vishnu y Shiva compiten en cantidad de templos dedicados a su adoración en toda la India, incluso comparten algunos. Brhama tiene un solo templo importante en el norte de la India, en la ciudad de Pushkar… Porque? el guía nos explica que Brhama y Vishnu tuvieron una discusión, Vishnu acepto su error, Brahma mintió y como castigo, Shiva la protectora lo maldijo: No vas a tener templos para tu adoración, por mentir. todos lo aceptan como verdad revelada.

Templo de la orilla

Veo los templos, saco fotos, pero no puedo dejar de mirar la cantidad de mujeres con saris rojos… Vienen como peregrinas, desde mediados de diciembre hasta mediados de enero. Me maravilla la casualidad de estar en el momento justo para verlo. En realidad, hay muchos festivales y manifestaciones religiosas a lo largo del año, o sea que siempre veríamos algo singular, único, lo que queremos y necesitamos ver en cada momento. Siempre estamos en el momento justo, siempre es nuestro momento. por lo menos así lo entiendo, las cosas pasan cuando tienen que pasar, ni antes, ni después : Justo!!

Peregrinan desde distintos lugares, antes de visitar los templos entran al mar de Bengala para purificarse, es una fiesta verlas festejar en el agua, bailar y cantar por el simple placer de agradecer a su dios. me quedo mirándolas, no puedo dejar de mirarlas, ellas se ven mucho mejor en el entorno que yo, son pura luz, color, tranquilidad. eso me inspiran…

mar de Bengala

Seguimos recorriendo templos, uno a orrillas del mar, el templo de la Orilla , todos bellisimos pero al llegar a Pondicherry, la ciudad donde duermo hoy y recorrer las calles vemos templos chiquitos, muy chiquitos, donde la gente pasa camino a su trabajo, a su casa y deja un ofrenda. esa es la espiritualidad que me conmueve, la de todos los días, la de cada día. La primera vez que viaje a India me sorprendí, yo pensaba que iba a estar rodeada permanentemente de un aura mística, que todo iba ser olor a incienso y ofrendas. Cambie mi idea de la espiritualidad, esta intrincada con lo cotidiano, con el hacer de cada día, con un altarcito en la calle, con los chicos jugando en el templo. Hay grandes templos, muchos que ya no se usan mas que para mostrarles a los turistas, los mas genuinos son los de la calle, los del día a día. Como la vida misma, no se necesitan grandes manifestaciones, grandes declaraciones, es el vivir día a día , minuto a minuto y agradecer cada instante lo que nos hace profundos.

Templo del Elefante. Pondichery

La simpleza de lo profundo…