Ayer después de la sorpresa del templo dedicado a Shiva danzante en el camino llegamos a otro templo monumental en la ciudad de Thanjavur. es un complejo enorme, también dedicado a Shiva y como era domingo era un paseo obligado de muchas familias y grupos de amigos. Como ya les comente en los templos no se sacan fotos adentro, durante el servicio, ni a la gente agradeciendo, es algo que atañe a la órbita de lo privado, entre la persona y la divinidad. Había colas enormes de mujeres, hombres y chicos agradeciendo o pidiendo. Afuera , en los patios es un festival de fotos y para mi sorpresa muchos querían sacarse conmigo. La novedad: mis rasgos occidentales y mi vestido , que aunque no era corto, no era precisamente un sari. Que elegantes son los saris!! como me gustaria usarlo en una fiesta… Cuestión que caminamos dos pasos y ya teníamos a grupos de gente pidiéndome sacarse fotos conmigo o simplemente saludarme. Me sentia cual actriz caminando por la alfombra roja.

La guia dice que ayer debo haber estado en el facebook de muchísimas personas en Thanjavur.

A la mañana emprendimos ruta para Karaikudi pero en el camino, otra perlita. No todos los templos son enormes; hoy visitamos uno muy chiquito y modesto. Esta a la entrada del pueblo y todos los habitantes pasan antes de entrar para protegerse de cualquier maldad y a la salida para ser bendecidos con buena fortuna en lo que emprendan, ni siquiera tiene nombre, no esta en las guías de viajes, pero es una lección de vida: agradecer, dejar lo malo afuera, entrar al espacio de uno limpio y dispuesto para las cosas buenas.

Llegamos a Karaikudi, uno de los lugares más tranquilos que visite en este viaje, una aldea rural, con hermosas Havelis o mansiones de hindues que decidieron irse del país, que tiene negocios en el exterior pero mantiene sus propiedades y vienen todos los años, con toda su familia para las ceremonias en el templo, para los casamientos, para los acontecimientos locales. Se fueron, armaron vida en otros países pero no se olvidan de donde vienen, tienen muy en claro sus orígenes y eso transmiten a sus hijos cada vez que los traen.

A veces puede parecer que tengo una mirada edulcorada, que no soy critica, pero en una primera instancia estoy decidida a ver lo bueno y lo positivo que tiene este pais para ofrecerme. ya habra tiempo para otro tipo de reflexiones, por ahora me dejo sorprender y disfruto con lo diferente , espacios y formas tan diferentes pero tan cercanas a la vez porque nos convocan como humanos.

Mañana voy a estar festejando mi cumple en Madurai!!! prometo fotos del festejo…