Después de cinco años decidí volver a India. Ya en el momento en que embarcaba desde Delhi a Buenos Aires, allá en enero del 2012 o 2013, sabia que en algún momento iba a volver a conocer el sur del país.

Cuando me preguntan porque India siempre contesto lo mismo: la amas o la odias, queres irte para no volver nunca mas o estas seguro que este es el primero de una serie de viajes. Yo la resignifique cuando volví a casa; mientras estuve acá era una invasión de estimulos y no podía procesarlos todos juntos. India fue para mi hace cinco años un viaje bisagra, me abrió la cabeza , me obligo a replantearme conceptos que tenia muy arraigados, me interpelo a repensar cuales son las cosas importantes en nuestras vidas y cuales son absolutamente superficiales .

En un país donde mucha gente vive en la calle, una mujer que vive dentro de una caja es una privilegiada, la diferencia entre ella que tiene un cartón encima de su cabeza y otro que no tiene absolutamente nada es abismal. Me acuerdo que en ese momento me pregunte : que es una casa? quienes son familia? los que habitan un mismo espacio o los que están unidos por lazos de sangre?

Hoy llegue a Chennai, ex Madras, la cuarta ciudad en importancia en India, después de New Delhi, Bombay y Calcuta. Es una ciudad de 7 millones de habitantes ( Buenos Aires tiene poco menos de 3 millones). Es caótica, como casi todas las ciudades en la India, no manejan con el volante, sino con la bocina, es una marea de motos, autos, tuc tuc, bicicletas y personas tratando de cruzar; no hay semáforo, no hay señales, no hay prioridad. Pasa el mas arriesgado y mas de una vez hoy recorriendo la ciudad en el tuc tuc sentí que chocábamos, pero el conductor iba la mar de seguro.

Tarde 36 horas en llegar, vi dos películas, leí dos libros enteros, comí varios desayunos, almuerzos y me saltee un día en el camino. Son las 8 de la noche y no se que me toca comer.

El caos que me rodea me relaja, me sorprendo a mi misma cuando tengo que esperar una hora en la cola, o una hora y media en el aeropuerto para que me busque el transfer porque tenían mal mi horario, nada me perturba, sera que me estoy contagiando de la paciencia hindú?

Estoy mas preparada que la vez pasada, ya se que tengo que pedir todo sin picante y aun así va a ser picante para mi, tomar lassi, una especie de yogur para calmar el paladar, comer frutos secos y pasas que traje desde Buenos Aires y mirar todo, a todos lados, confiar, sentir que todo va a estar bien.

No tengo idea el camino que hace el tuc tuc, no tengo idea cuanto me va a querer cobrar,no quiso decirme, me repitió lo que me acordaba de hace cinco años: You are happy? i am happy. Al final va a ser una negociación, ni el va estar contento ni yo voy a estar contenta, pero ahora no me importa.

Llegue a India, sola, después de cinco o seis años, no se ni con quien voy a pasear estos 15 días, no me importa tampoco… estoy en Indian Modo. Quiero que todo me sorprenda, que todo me impacte, que todo me lleve a preguntarme por lo que es realmente importante. Quizás es eso lo que vine a buscar, quizás no son paisajes , ni sedas, ni cosas lindas en los bazares. Quizás son las respuestas a las preguntas que no siempre me animo a hacerme en Buenos Aires.