Ver para creer

Ojos que no ven corazón que no siente

Abre los ojos y te ahorraras enojos

El amor es ciego

 La mirada, lo que vemos, lo que sentimos cuando vemos algo y lo que nos imaginamos cuando no lo vemos.

En un año viví mas de una vida… no me olvide de vivir como dice la canción de Julio Iglesias sino que la viví intensamente, con lo bueno y lo malo, llore cuando tuve que llorar, y llore muuuuchas veces y me levante cuando sentí que no podía estas mas tiempo sin afirmarme en mis propios pies.

Hoy puedo decir que soy mas sabia, pero no porque haya pasado el tiempo sino porque lo transite, lo llore, lo dolí, lo disfrute, lo atesore…no lo digo desde un lugar de superioridad, es el camino que me toco transitar y que decidí hacerlo.  

Hay mas de una forma de vivir la vida, hay mas de una vida y sin embargo… cuanto de lo que vivimos y hacemos y elegimos esta contaminado por la mirada.

La mirada del otro, lo que pensamos que piensa el otro cuando nos mira, la forma en que nos miramos a nosotros mismos, desde donde me mira el otro?

¿Desde donde miramos todos nuestras vidas?? Desde lo que pensamos que iban a ser? ¿Desde las expectativas y los mandatos de los demás o desde lo que somos?, ¿desde la realidad que vivimos?

El sábado pasado me encontré con mis primas… para algunos puede ser un dato menor. Para mi no, porque hasta el día anterior dos de ellas eran prácticamente desconocidas. Deje de verlas hace más o menos 40 años, es decir que prácticamente no las vi  nunca en mi vida. Viven en Mendoza y por historias familiares no crecimos juntas. La tercera vive relativamente cerca, en Quilmes, tampoco crecimos juntas o si… ininterrumpidamente y más de una vez quizás nuestros caminos se cruzaron.  Podríamos haber pasado por al lado y nunca saber que éramos familia, podríamos habernos visto sin habernos mirado.

Cuando nos despedimos, después de dos horas de intentar reconstruir y rearmar un pasado, la historia de nuestros padres y de nuestros abuelos, nos dimos un abrazo desde el corazón, nos vimos con los  ojos del cariño, nos miramos y nos reconocimos como familia. Todavía queda mucho por transitar, por recordar, por rearmar, pero empezamos algo. Decidimos que queríamos mirarnos a los ojos y vernos, saber que hay algo que nos une y que somos nosotras, solamente nosotras las que vamos a diagramar como queremos que sea nuestra historia de acá en adelante.

Definitivamente no somos responsables al cien por ciento de nuestro pasado, pero somos las artífices de nuestro futuro. Brindo por eso!!!

Brindo por aprender a mirar, a ver ,a ver mejor, a abrir los ojos y reconocer al otro y a nosotros…